viernes, 7 de noviembre de 2014

SEMBRAR Y COSECHAR


VIVIENDO POR PRINCIPIOS
PRINCIPIO 2 :   SEMBRAR Y COSECHAR
La semana pasada hemos dado inicio a un nuevo ciclo de temas relacionados con vivir una vida basada en principios bíblicos, principios infalibles e inmutables que nos enseña la palabra de Dios aplicable en todo tiempo de nuestra vida y en cualquier situación. Estuvimos hablando del principio de la INDIVIDUALIDAD y como se pueden dar extremos en nosotros, lo importante que es vivir una vida como Dios quiere que la vivamos agradándole a El.
Hoy veremos otro principio de la palabra y es el de LA SIEMBRA Y LA COSECHA, en la palabra de Dios se menciona muchas veces la palabra siembra y cosecha, uno de los versículos que mas conocemos está en Galatas  6:7 que dice “No os engañéis; Dios no PUEDE  ser burlado: pues todo lo que el hombre SEMBRARE, eso también segará.”
Es obvio que este principio se basa en una ley natural que se da en el proceso de crecimiento desde que se es una semilla hasta que se recoge el fruto de esa semilla que se ha sembrado.
Estudiando un poco acerca de este tema me llevó a buscar un poco de la historia de la agricultura en los tiempos antiguos, para eso tenemos que irnos miles de años atrás donde la agricultura era una fuente sumamente importante para la vida de las personas, por eso Jesús usaba tantos ejemplos basados en la agricultura porque era una forma más fácil de que le comprendieran, en esos tiempos la gente dependía totalmente de sus sembrados, no habían supermercados donde podían comprar alimentos, sino sembraban lenteja, la cuidaban y velaban tampoco habría granos de lenteja y no había un super o una tienda donde se podía comprar un kilo, medio kilo o un saco de lentejas, y si no llovia no había cosecha y tampoco había comida. Los tres alimentos básicos para los israelitas eran EL GRANO, EL MOSTO(DE LAS UVAS) Y EL ACEITE DE LAS OLIVAS. Esto nos lleva a ver que este principio habla de que solo sembrar no se puede y solo cosechar tampoco hay un proceso en el medio que es el que debemos cuidar y poner en obra.
Entonces volviendo al principio de la siembra y la cosecha vamos a ver que podemos comprender que si siembro tomates no voy a cosechar alcachofas y si siembro limones no voy a cosechar cerezas por ejemplo, pero este concepto va mas allá de lo lógico que ya podemos saber.
Hay dos extremos en los que podemos caer sino caminamos en el balance de  este principio.
PRIMERO:  SOLO SIEMBRA… en lo natural no podemos poner únicamente una semilla y dejarla que crezca sola y querer volver al cabo de unos meses o semanas y encontrarnos el fruto que esperamos ya que pueden pasarle muchas cosas.  Traducido a nuestro lenguaje podría decirse que es COMENZAR UNA COSA O MUCHAS COSAS Y NUNCA TERMINARNALAS NO DAR UN SEGUIMIENTO, este extremo no es bueno porque Dios nos lleva a que si sembramos, si nos comprometemos a algo debemos avanzar y llegar hasta terminar, esto puede aplicarse a muchísimas cosas podemos predicar la palabra a todo aquel que se acerque a nosotros, eso no es malo pero también debemos de esforzarnos por hacer discípulos, otro ejemplo es enseñar a nuestros hijos, a nuestros hermanos en la fe que lo que se comienza se debe cuidar y terminar, el mundo esta lleno de personas con muchas ilusiones y sueños pero pocos son los que llegan al final para ver el fruto de esa siembra que un dia hicieron.
SEGUNDO EXTREMO: SOLO COSECHA… contrario al otro extremo no podemos ir a buscar fruto donde no hemos sembrado ni una semilla, si yo no he sembrado nada no puedo pretender tener una gran cosecha ni una minima cosecha porque no he hecho nada, poniéndolo en palabras actuales es QUERER TENERLO TODO SIN DAR NADA A CAMBIO, RECIBIR PERO NUNCA DAR, GOZAR DE ALGO SIN HABER SACRIFICADO NADA.  Este extremo también se da en nosotros no podemos pretender recibir amor sino lo damos, no podemos pretender que en la vida tengamos éxito si antes no sacrificamos algo de nosotros en esfuerzo, asi como en el extremo anterior hay personas que sueñan y comienzan cosas y nunca las terminan, en este extremo las personas no comienzan nada, no procuran nada pero quieren ser reconocidos, recibir bendición tras bendición sin el mas minimo esfuerzo.
Ahora podemos ver mas claro que la palabra por eso nos habla de SEMBRAR Y COSECHAR, en todas las áreas para bien o para mal, la siembra de una semilla hoy, un seguimiento y cuidado adecuado, resultará en una cosecha de bendición.
Este principio puede aplicarse a nuestra vida personal, tenemos miles de proyectos pero debemos sembrar esas semillas y echarlas a andar, pero trabajando cada dia, esforzándonos un dia si y otro también, cuidando que esto que un dia comenzamos llegue a feliz termino.  Si Dios te ha dado hijos siembra en ellos, cuida de ellos, se de ejemplo para ellos y veras con los años la cosecha de tu siembra en sus vidas, si Dios nos da personas un esposo o esposa, una ministerio, un trabajo, un hogar, una familia, amistad, debemos sembrar, velar, cuidar el proceso y Dios nos permitirá ver esa cosecha y disfrutar de ella. A veces decimos es que yo no tengo amigos, pero la palabra de Dios dice en Proverbios 18 “el hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo” no podemos esperar una fiel amistad si nosotros no sembramos y regamos esa plantita cada dia, no podemos tener bendición en una relación si cada dia sembramos malas semillas de rencor, de rechazo, de envidia, de egoísmo, tarde o temprano esas malas semillas también darán su fruto y será amargo para nosotros.
Asi que caminemos en este principio pensemos que TODO LO QUE SIEMBRO SEA BUENO O SE MALO TARDE O TEMPRANO EL FRUTO LLEGARA Y LA COSECHA PODRA SER AGRADABLE O DESAGRADABLE PARA MI. Hay una frase popular que me viene a la mente respecto a esto y dice : “En el único lugar dónde éxito está antes que trabajo es en el diccionario” Es una afirmación tan cierta y que nos habla del esfuerzo diario para una cosecha de bendición.

Asi que pensemos si no nos gusta lo que estamos hoy cosechando, por qué no revisamos qué es lo que estamos sembrando???