jueves, 13 de julio de 2017

CAMINANDO COMO A TI TE AGRADA



"Porque yo he guardado los caminos de Jehová,
Y no me aparté impíamente de mi Dios."

Salmo 18:21

"Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta, mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se aleja."San Agustín 

Correr y llegar antes que todos, adelantarse en la carrera, correr más rápido, avanzar con todo es el triunfo de un atleta. Sin embargo desde el punto de vista de Dios esta frase nos hace pensar que muchas veces queremos correr muy rápido y para llegar a ciertos propósitos podemos apartarnos del camino correcto, correr tanto que podríamos tropezar a tal punto que nunca lleguemos a la meta.  Sin embargo cuando avanzamos en el camino correcto, el camino se hace angosto, podemos tener tropiezos, obstáculos y muchas cosas que nos pueden hacer caminar más despacio, pero aunque avancemos poco, sabemos que la meta cada vez está más cerca y que no nos estamos apartando de la verdad.

El Salmo 18:21 la escritura dice que "guardemos los caminos del Señor para no apartarnos impíamente de nuestro Dios." Queriendo decirnos  que debemos preocuparnos por vivir como El Señor quiere cada día y por esa razón no hacemos nada que pueda separarnos de El. 


Diariamente nos vamos encontrar con personas, situaciones, actitudes, obstáculos y problemas que pueden venir a truncar nuestro camino y llevarnos a querer correr por otro lugar y abandonar la voluntad de Dios, tomar atajos para llegar antes, coger caminos más atractivos o menos empedrados, caminos aparentemente más fáciles de transitar, pero que finalmente nos llevarán muy lejos de aquel propósito por el cual fuimos creados y nos apartarán completamente de la voluntad de Dios.

El camino diferente lo tomamos nosotros con nuestra propia voluntad y el hacer cosas que a Dios no le agradan también las hacemos deliberadamente, nadie nos obliga a hacerlo, es por ello que debemos disponer el corazón como lo dijo el salmista David en este Salmo: Me voy a preocupar, me voy a esforzar y me voy a dedicar a vivir como el Señor quiere, como al Señor le agrada, de acuerdo a Su voluntad.    Por eso no haré  nada que pueda separarme, que pueda apartarme, que pueda alejarme de Su camino y de Su perfecta voluntad. 

Señor toma el control de cada decisión de mi corazón para que no me aparte de tu camino, quita de mi el deseo de correr y adelantarme a tu voluntad, no permitas que mi corazón se impaciente y tome atajos y otros caminos que no me llevan a la meta y al propósito que tu tienes para mi.  Dame un corazón dispuesto, decidido y diligente para caminar siempre en tu camino, no apartarme y aunque vaya más despacio o con pruebas y tiempos difíciles, pueda estar seguro que voy cada día más cerca de la meta y en el centro de tu voluntad. Amén!