miércoles, 27 de diciembre de 2017

TU ME LO HAS DADO TODO!


"Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.
Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos."
1 Crónicas 29:11-12

Cuando nuestros hijos son pequeños son tan vulnerables, tan indefensos y tan frágiles que no quisiéramos que nada malo les pasara, ni nadie les tocara o les hiciera daño. Llega el momento de poner las primeras vacunas que por edad corresponden a muy pocos días de su nacimiento y como padres se nos parte el corazón al pensar que introduzcan una aguja dentro de la piernita o el bracito de nuestro precioso bebé pequeñito, podríamos librarles de ese dolor, pero por amor a ellos no lo hacemos y no sólo eso, les llevamos al pediatra y les sujetamos fuerte para que no se muevan y somos parte de esos seres "aparentemente ingratos" que le hacen daño a un angelito tan pequeño, pero hay una razón por la que lo hacemos, es para su bien.

Nuestro Padre del cielo actúa igual con nosotros, durante estos 365 días del año que ha transcurrido hemos vivido momentos quizás dolorosos, frustrantes, vergonzosos, donde nuestras fuerzas han menguado, donde nos hemos sentido impotentes e incapaces de hacer algo, hemos visto como nuestras vidas tomaban giros inesperados y se dolían nuestros corazones porque no sabíamos exactamente el motivo, pero por alguna razón Dios lo había permitido, El siempre tiene una razón para todo.

La escritura que aparece hoy en nuestro devocional nos lleva una palabra de esperanza al corazón y gratitud sabiendo que nada de lo que hemos vivido y nos ha acontecido ha sido ajeno a los ojos de Dios ya que TODO VIENE DE EL.

Del Señor proceden:
La magnificencia y el poder, la Gloria, la victoria y el honor, todas las cosas son suyas, El es Excelso sobre todo, las riquezas y la gloria proceden de El, en Su mano está la fuerza y el poder y en Su mano está el hacer grande y dar poder a todos.

Todo viene de la mano de Dios tanto las cosas agradables como las no tan gratas, de El vienen las victorias y las aparentes derrotas, de El viene el honor y todo lo que hay en el universo entero es suyo, la abundancia procede de El y por lo tanto también cuando no tenemos abundancia es porque quiere enseñarnos, de El vienen la fuerza que mueven el mundo entero y las fuerzas de cada persona en particular, en Su mano está el hacer grande, los reconocimientos, las bendiciones y cada cosa que logramos obtener.

Todo viene de Su mano, por lo que lo único que nosotros podemos hacer al evaluar este año que termina, es darle gracias! Gracias por las cosas buenas y por las cosas que han obrado para bien, en El no existen cosas malas, cada acción que El ha permitido en nuestra vida ha tenido un propósito y una razón de ser, las tormentas han traído también arco iris y promesas, las pruebas y dificultades nos han hecho más fuertes, las cosas que hemos pedido o no las hemos recibido es porque no convenían o no es el tiempo aún.

Podemos estar plenamente seguros que si hemos puesto nuestra vida en Sus manos El ha hecho todo durante este año por nosotros y todo ha venido de El.

Gracias Señor porque todo ha venido de tu mano! Gracias por los días oscuros y grises y gracias por los días de sol, gracias por los tiempos de aflicción y gracias por los tiempos de bendición y calma, gracias por los regalos que nos has dado y por aquellas cosas que nos has quitado del camino, gracias porque hoy reconocemos que todo viene de tu mano y que todo te pertenece a ti, todo lo que somos, hacemos y tenemos es por tu bendito amor y por tu gracia, Tu Señor me lo has dado todo!
Ponemos en tus manos el mes de julio del año 2017, te entregamos cada día con sus horas, minutos y segundos, te pedimos que tu presencia nos acompañe y nos guarde en todo momento, en todo lugar y a todos los que amamos, en el nombre de Jesús! Amén!