miércoles, 13 de diciembre de 2017

SIN MÁS RECHAZO


"Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo"
1 Pedro 2:4-5



Cada diciembre celebramos las fiestas de fin de año y cada año escuchamos muchas frases ya conocidas por todos hablando de unidad, de amor, de paz y de celebrar un tiempo en familia y en armonía, sin embargo para muchas personas por alguna razón estas fiestas tienden a despertar la nostalgia por diversas situaciones que en el pasado fueron difíciles, quizás un mal recuerdo, momentos con personas que ya no están con nosotros, quizás fuimos menospreciados o rechazados o sencillamente porque el ambiente entristece sus corazones en vez de provocar alegría.

Hoy hablaremos  de como el rechazo y el haber sido rechazados en cierta forma afecta nuestro corazón cuando llega esta época del año. El rechazo es  ese momento en el que nuestro corazón se siente  apartado sin motivo y sin razón, en el que somos desechados de algún grupo de personas, de alguna amistad, de algún familiar, de alguien que era especial para nosotros, quizás alguna persona importante o en autoridad en nuestro trabajo menospreció lo que habíamos hecho o quizás fuimos rechazados por actitudes de nuestro propio corazón que apartaron a otros de nosotros.

La escritura dice que nos acerquemos al Señor, piedra viva, que fue desechada por los hombres, pero para Dios escogida y preciosa, y eso es lo que Dios quiere que recordemos cuando tengamos sentimientos de rechazo, cuando nos sintamos menospreciados o desechados, a Jesús también le pasó, el siendo el rey y creador de todo el universo, fue desechado por los hombres, fue tomado en poco, no fue valorado y fue hasta rechazado por la gente, para ellos no valió nada de los que Jesús hizo ante sus propios ojos, sano enfermos, liberó personas de demonios, hizo grandes, milagros y prodigios, y aún así fue desechado, pero lo precioso de este verso es que dice que lo desechado por los hombres para Dios era escogido y precioso.  

Nosotros somos también piedras vivas, escogidas y preciosas ante los ojos de Dios, aunque la gente pueda tenernos en poco, aunque nos hayan rechazado o menospreciado, aunque nadie valore tu trabajo, tu esfuerzo o tu sacrificio, no somos lo que los hombres piensan que somos, somos lo que Dios piensa de nosotros y sus pensamientos siempre son de bien, de amor, de alta estima, somos aceptos en el amado como dice la escritura en el libro de Efesios y eso es más que suficiente.

EL Señor quiere sanar tu corazón de todo mal recuerdo de rechazo, no caigas en la corriente de este mundo que trae nostalgia, tristeza, soledad o dolor al corazón, cuando recordamos que alguien nos rechazó, nos desechó o nos tuvo en poco, somos piedras vivas, somos escogidos y preciosos para Dios, su palabra es todo lo que debe contar para nosotros y en esa seguridad debe establecerse toda nuestra vida en este y en todo tiempo del año.

Disfruta de cualquier época del año que vivas, sabiendo que eres acepto en El Señor y vive con alegría el día a día que Dios te da!


Señor sana  mi corazón, que cada día pueda recordar tu palabra y saber que soy una piedra viva, escogida y preciosa para ti, me esforzaré en hacer las cosas lo mejor que pueda, pero siempre sabiendo que es por tu gracia y por tu misericordia, en ti no hay rechazo, tu nos nos desechas nunca, en ti somos aceptados y de gran estima, tu eres nuestro Dios!!! Amén!