sábado, 18 de febrero de 2017

OPERA EN MI ESPÍRITU SANTO


“En la medida en que el Espíritu de Señor opera en nosotros, 
nos parecemos más a él y reflejamos más su gloria”

2 Corintios 3:18


Cómo era Jesús? Podríamos hablar horas y horas del carácter de Jesús, sus palabras, sus actitudes, sus respuestas, su forma de ver la vida, la forma en la que enfrentó la adversidad y la obediencia total y completa al Padre.

Cuando amamos a alguien queremos saber más de él, anhelamos conocerle y ver las cosas que le gustan para hacerlas nosotros también, inconscientemente cuando amamos y admiramos a alguien cada día nos vamos pareciendo más a esa persona amada, gestos, palabras, reacciones, actitudes, por esa razón los hijos se parecen a sus padres, no solo por llevar los mismos genes, sino también porque toman su ejemplo en todas las pequeñas y grandes cosas de la vida. 

De la misma manera si amamos a Jesús debemos parecernos más a El, leer su palabra para conocerle, aprender de los principios en los que El caminó en su paso por este mundo y esforzarnos porque su carácter se manifieste en nosotros en nuestro diario vivir. 

La escritura dice que en la medida que Espíritu opera en nosotros, nos parecemos más a El y reflejamos más su gloria. En qué cosas podríamos parecernos a Jesús? Su Obediencia, su amor y compasión, sus tiempos de oración y estar con el Padre, la santidad, la mansedumbre y humildad y el compromiso hasta llevar a cabo la obra que El Padre le había encomendado. 

Solamente el Espíritu Santo puede operar en nosotros esa transformación que nos puede hacer cada día un poco más parecidos a Jesús y reflejar su gloria en nuestra vida.


Gracias Padre por enviar a Jesús, porque al hacerse como uno de nosotros puede entendernos en todas las cosas que vivimos y en todos nuestros padecimientos, en todo lo que enfrentamos día a día, gracias Jesús porque te has despojado de tu naturaleza y siendo Dios no te aferraste a esto sino que tomaste nuestra forma, te humillaste hasta la muerte, cuántas cosas podemos aprender de tu corazón de amor Jesús! Te pedimos Espíritu Santo que operes en nosotros y nos transformes, que cada día podamos ser más parecidos a Jesús y reflejar Su gloria en nosotros, trabaja en nosotros Espíritu Santo, te anhelamos! Amén!