lunes, 18 de julio de 2016

TU ERES MI PASTOR, NO ME FALTA NADA


"Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre;

 y pongo mi vida por las ovejas."
Juan 10:14-15

Las ovejas son animales frágiles, se les ve grandes y fuertes pero cuando se les esquila (quitarles la lana), se nota la fragilidad que tienen, las ovejas son animales muy dependientes, ya que no pueden valerse por si solas, dependen todo el tiempo de alguien muy especial y muy significativo para sus vidas, Su pastor.  No se trata que sea cualquier pastor o cualquier cuidador, no, debe ser SU PASTOR porque las ovejas crean un vínculo emocional con la persona que las cuida.

Las ovejas necesitan de su pastor para todo, si se quedan atrapadas en un zarzal no pueden salir por si solas, necesitan de su pastor para poder ser liberadas, no caminan solas siempre deben ir en rebaño y si en algún caso se queda sola puede perderse y ser presa fácil de los depredadores que anden cerca. Como depende tanto de SU pastor camina cerca de él y es obediente a su voz, quien le guía, lleva a alimentarse, beber agua y descansar, la oveja no puede trepar, aun para poder ir en los brazos de su pastor no puede saltar para subirse, sino que el debe cogerla y llevarla en sus brazos.

Ahora tu y yo, nosotros también somos ovejas del Señor, la palabra dice que somos sus ovejas y El nos conoce y pone su vida por nosotros. El Señor nos compara a las ovejas por mucha razones, El sabe que somos frágiles, vulnerables y necesitamos todo el tiempo de Él, no podemos valernos  nosotros solos, porque no sabemos salir de los problemas y tropiezos que encontramos en el camino, necesitamos siempre a nuestro pastor y no puede hacerlo cualquier pastor o cualquier persona que quiera guiarnos, necesitamos a nuestro pastor, El Señor Jesús, para cuidarnos, para ayudarnos en cualquier situación en la que nos encontremos.

Dios quiere cuidar de nosotros como sus ovejas para librarnos del peligro y si estamos atrapados y cautivos quiere liberarnos, quiere de dependamos de El todo el tiempo y que obedezcamos su voz, El con todo amor y cuidado nos pueda llevar  a lugares de delicados pastos, darnos de beber agua y que podamos reposar.

Necesitamos subir a los brazos de nuestro pastor para poder descansar, que El nos lleve en sus brazos y sentirnos seguros.

Tu Señor eres mi pastor, no me falta nada!