jueves, 25 de octubre de 2018

TU AUMENTA MIS FUERZAS!!!


"Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; 
Seré ungido con aceite fresco."
Salmo 92:10

Existe una especie africana llamado Búfalo Cafre, quien tiene un gran tamaño, su peso es aproximadamente de una tonelada y su apariencia física es fuerte e imponente, pero aún más lo es su peligrosidad.  El búfalo es una especie cuya principal característica es ser inofensivo, tímido, pasivo y tranquilo, a menos que sea molestado, ya que podría ser el animal herbívoro que más víctimas haya causado porque cuando es atacado toma una fuerza muy grande, agresiva y hasta incontrolable.

El búfalo es un animal que tiene muy desarrollado el olfato, la vista y el oído, si es molestado ataca y si no es derribado puede rastrear a su atacante y buscarle para sorprenderle y destruirlo. Según varias investigaciones acerca de esta especie dicen que el búfalo acostumbra ensañarse con sus enemigos, los derriba, luego los pisotea y aún con su lengua áspera termina por lacerarles la piel.

En varios versículos de la palabra de Dios habla del búfalo y de su fuerza, en el Salmo 92 dice que El Señor aumentará nuestras fuerzas como las del búfalo, y continua diciendo en los siguientes versículos que "mirarán nuestros ojos sobre nuestros enemigos y oirán nuestros oídos de los que se levanten contra nosotros". 

¿Por qué compara El Señor el aumentar nuestras fuerzas como las del búfalo?

Como cristianos a lo largo de nuestra vida debemos enfrentar un sin  numero de batallas y pruebas, tiempos en los que las dificultades parecen querer derribarnos y destruirnos, es allí donde El Señor aumentará nuestras fuerzas, ya que podremos ser derribados, pero no destruidos, podremos sufrir afrentas y batallas pero no perderemos la guerra, porque la fuerza del Señor vendrá sobre nosotros, no solamente para levantarnos, sino también para ir en contra de ellos con fuerza, con poder, con todo lo que Dios nos da.

Cuando pasamos por adversidades nuestras fuerzas se debilitan y podemos sentir que no podemos más, que ya no podremos seguir adelante y que el enemigo nos ha vencido, pero El Señor en ese momento viene y aumenta nuestras fuerzas, nos da la capacidad para ponernos en pie, para continuar, avanzar, ir en contra de lo que quiere amedrentarnos y soportar hasta terminar la batalla y no ser destruidos porque El Poder de Dios está sobre nosotros.

Quizás estés cansando de tantas batallas, de esperar que llegue aquello por lo que tanto has orado. Quizás estés débil por la enfermedad tuya o de un ser querido que parece no terminar.  Quizás sientas que las fuerzas no te dan para seguir caminando y perseverar hasta que se resuelvan las cosas, pero hoy El Señor vuelve a decirnos que El aumentará nuestras fuerzas como las del búfalo, podremos levantarnos, avanzar, pelear y terminar la batalla hasta que nuestros enemigos sean destruidos y tengamos la victoria.

Señor toma mis fuerzas, tu sabes lo débil que muchas veces me siento y lo impotente que puede sentirse mi corazón ante la adversidad, ante la espera o la impaciencia, pero hoy te pido que me llenes de ti y aumentes mis fuerzas como las del búfalo, que no me rinda ni descanse hasta que tenga la victoria y tu me libres de mis enemigos, en tus manos estoy Señor, aumenta mis fuerzas, renuévame y dame un nuevo sentir en ti, fuerzas como las del búfalo! Amén!