jueves, 9 de febrero de 2017

ENSÉÑAME ESPÌRITU SANTO


"Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho."

  Juan 14:26


¿Cuántos de nosotros tenemos problemas de memoria?  Quizás por edad, por exceso de trabajo, por exceso de ocupaciones, por distracción o por evasión, podemos olvidar las cosas. Recordar es importante en situaciones de trabajo, de responsabilidad y para cumplir compromisos, pero más importante es recordar todas las cosas que El Señor nos ha enseñado a lo largo de nuestra vida, lo que hemos aprendido de su palabra, al leerla, al escucharla, al repetirla y escudriñarla.



La palabra de Dios para nuestra vida nos trae libertad, verdad, justicia, consuelo, ánimo, fe y esperanza, pero ante situaciones de la vida, cuando nos toca luchar en el frente de batalla, cuando nos enfrentamos a problemas inesperados, cuando se presentan crisis y obstáculos tremendamente grandes, podemos olvidar todas aquellas cosas que hemos aprendido y que sabemos sobradamente que son ciertas en nuestro corazón, pero las olvidamos porque en momentos difíciles recordamos muchas veces más las cosas malas que las buenas y lo que Dios nos ha dicho.


En momentos en los que todo parece perder el sentido, el Espíritu Santo viene a nuestra vida y nos recuerda todas aquellas cosas que Jesús nos ha enseñado, nos recuerda sus promesas, sus palabras, nos recuerda la forma en la que El Señor nos ha sacado de situaciones parecidas o peores, nos enseña el camino y nos muestra por dónde debemos caminar y qué pasos debemos de dar.

En el libro de Job aparece una frase que dice "Enséñame tú lo que yo no veo; Si hice mal, no lo haré más." Solamente el Espíritu Santo nos puede enseñar e instruir y también nos puede enseñar, mostrar y sacar a la luz aquellas cosas que nosotros mismos no podemos ver, aquellas cosas ocultas que Dios solamente conoce y que aún nosotros mismos no sabemos que existen.

Necesitamos la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida para que nos enseñe y nos recuerde en todo momento y en todo lugar, todas aquellas cosas que Jesús nos ha dicho y ha hecho por nosotros,  para el enemigo no gane ventaja en nuestra mente y en nuestro corazón y para que podamos animarnos, fortalecernos, llenarnos de esperanza y seguir adelante.

Gracias Espíritu Santo porque tu hablas a nuestra vida y nos enseñas todas las cosas que Jesús nos ha dicho, todas sus palabras y promesas sobre nuestras vidas, gracias Espíritu Santo por mostrarnos el camino y darnos la salida, por darnos palabras de consuelo y fortaleza cuando nuestros corazones desfallecen, por redargüir nuestros corazones cuando hemos hecho algo malo y sacar a luz aquellas cosas que a ti no te agradan. Quiero dejarme enseñar por ti Espiritu Santo y que me muestres el camino por el que debo andar cada día de mi vida. Amén!