martes, 28 de marzo de 2017

EL FUEGO NOS PROBARÁ




"Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará."

1 Corintios 3:12-13

Nuestra vida es comparada en la palabra de Dios a un edificio, en muchos momentos las escrituras nos dicen que debemos edificar y que el fundamento sobre el cual nuestra vida está fundada es Jesucristo. Partiendo de allí dice que cada uno debe ver como sobreedifica porque esto será probado por el fuego de la prueba.

La palabra menciona 6 materiales para edificar: Oro, plata, piedras preciosas, madera, heno y hojarasca. Esto quiere decir que tanto podemos edificar en materiales casi indestructibles, como podemos edificar con materiales que fácilmente pueden ser consumidos.

El oro, la plata y las piedras preciosas son metales que pueden resistir altas temperaturas, pero también son difíciles de conseguir, no podemos ir de paseo al campo y encontrar piezas o trozos de oro, plata o piedras preciosas, para poder conseguirlas necesitamos trabajo, esfuerzo y dedicación completa para poder tenerlos porque son un bien preciado. Por el contrario la madera, el heno y la hojarasca son tan fáciles de encontrar, no requieren mayor esfuerzo, sencillamente están allí a nuestro alcance, no tienen ningún valor y en algunos casos llegan a ser hasta un estorbo porque solo ocupan espacio y no tienen ningún beneficio para nuestra vida diaria.

De la misma forma que pasa en lo natural en lo espiritual necesitamos edificar nuestra vida con oro, plata y piedras preciosas, que son el resultado de una vida esforzada, trabajada, desacomodada y fiel a Dios sobre todas las cosas, alejados del pecado, apartados para Dios y con la fe ciega e inconmovible puesta en Él. Cuando edificamos sobre madera, heno y hojarasca, estamos edificando nuestra vida en cosas vanas e ilusorias, cosas que no merecen la pena, que no requieren esfuerzo, vidas llenas de comodidad, tibieza espiritual y quizás hasta pecados ocultos que serán rápidamente devorados por el fuego de la prueba que un día puede venir a nuestra vida.

El fuego de la prueba es inevitable que llegue a nuestras vidas, porque la palabra de Dios nos habla de esas pruebas fuertes en las que el horno de nuestra vida se calienta y no solamente a temperaturas bajas, hay momentos o tiempos en la vida que el fuego parece que está más alto que nunca, el tiempo se hace interminable y vemos como arde ese calor abrazador de la prueba, que hace salir lo mejor o lo peor que hay en nosotros, por esa razón es tan importante que sepamos con qué estamos edificando nuestra vida para que permanezcamos y no seamos destruidos a causa del fuego de la prueba que Dios permite que vivamos. 

No te angusties, ni te desesperes si el fuego de la prueba, las adversidades y los vientos en contra están formando en ti un carácter fuerte, si te hacen caminar cada día con gran esfuerzo y con verdadera valentía, porque estás siendo probado y como el oro o la plata el fuego sacará lo mejor de ti y serás después de este proceso aún más valioso que antes.

¿Con qué edificas tu vida hoy?Seamos sabios y no busques las cosas fáciles, el camino angosto quizás sea difícil de caminar pero la recompensa vale la pena.

Señor te damos gracias por lo que nos enseñas en tu palabra, queremos ser hijos que te agraden y que cuando venga el fuego de la prueba seamos más purificados y salgamos más valiosos que antes, quita de nosotros la tibieza, la comodidad y la falta de esfuerzo en nuestra propia vida, que nunca escojamos edificar con cosas vanas, cosas que no te agradan y que el fuego pueda consumir rápidamente y destruirnos. Que seamos valientes y caminemos siempre en el centro de tu voluntad, haciendo nuestro mayor esfuerzo, así el fuego nos probará y sacara siempre lo mejor de nosotros. Amén!