viernes, 11 de diciembre de 2015

GUARDANDO MIS OÍDOS: UN OÍDO QUE ESCUCHA



"El OÍDO que escucha las amonestaciones de la vida, 

Entre los sabios morará."

Proverbios 15:31

La palabra amonestación significa "una llamada de atención severa a un error o una falta", la vida nos da amonestaciones, a través del tiempo, Dios nos da lecciones acerca de las cosas que hemos hecho mal y no han estado bien. La vida misma se encarga de llamarnos la atención por nuestros errores pasados y vemos cómo decisiones equivocadas nos han llevado por caminos difíciles y adversos. 

La palabra de Dios dice que nuestro Oído DEBE escuchar las amonestaciones de la vida, aprender de los errores pasados para ser sabios, para morar entre los sabios, para ser inteligentes, para no tropezar con la misma piedra una y otra vez.  Tristemente muchas veces Dios nos da amonestaciones a través de nuestras malas cosechas porque hemos sembrado mal y aún así no aprendemos, endurecemos el corazón, cerramos nuestros oídos y los únicos que somos engañados somos nosotros mismos.

Guardar nuestros oídos también incluye el aprender, meditar en lo que hemos hecho sea bueno o malo y escuchar esas lecciones que Dios nos da para no equivocarnos otra vez. Dios en su inmenso amor y misericordia nos habla cada día, quizás no escuchemos su voz audible, pero a través de personas, de situaciones, de mensajes, de lecturas y sobre todo de Su palabra siempre está hablando a nuestro corazón.  Seamos sabios y pongamos oído a Su palabra y moraremos confiados y seguros. Señor guarda nuestro oído del mal y danos un oído que aprende.

ORACIÓN: Señor pongo en tus manos una vez más mis oídos, para que tu me enseñes y me hables, quiero escuchar las amonestaciones que tu me das a través de la vida misma, Señor quiero aprender de mis errores y de mis equivocaciones para no cometerlos una y otra vez. Señor dame sabiduría para cerrar mis oídos a cosas vanas y que no te agradan, guarda mis oídos para ti y sigue enseñando a mi vida para que cada día pueda ser más como tu. Amén!