martes, 26 de febrero de 2013

LA MAYORDOMIA DE NUESTRAS EMOCIONES

Aprendiendo a administrar nuestras emociones...

Somos muy sensibles, nos enfadamos pronto, guardamos rencor, nos comprometemos por emocion y luego dejamos todo por depresion????
Primeramente empezaremos definiendo que es
Así  durante el día, podemos sentir una gran variedad de emociones que se suceden una a otra. Por ejmplo despertarnos tarde y recordar que teniamos algo importante y sentir angustia porque el despertador que no sonó. Sentir alegría al llegar al lugar y ver que nuestra cita llega justo después que nosotros. Sentir frustración en la noche porque nos informan que algo que habíamos planeado no logra concretarse. Así, frente a cada nueva circunstancia que vivimos nuestro ser puede experimentar una nueva emoción que nos altera por completo.
Una de las razones por las cuales no debemos basar nuestra vida espiritual en nuestras emociones es el hecho de que estas son pasajeras. Un día podemos estar felices y comprometernos a hacer cosas que luego si nos sucede algo nos sentimos tristes y esa emoción nos lleva a ya no querer hacer algo que nos habíamos comprometido.
Pero como puedo yo ser buen mayordomo o buen administrador de mis emociones?
Hoy veremos 3 enseñanzas que nos da la palabra de Dios y que nos pueden  ayudar a controlar nuestras emociones y a no vivir por emoción sino guiados y controlados por Dios.
1.    Proverbios 4:23: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Sabiendo Dios lo peligroso que es cuando nuestro corazón cae en malas manos, nos da este consejo. Sin importar la edad que tengamos, podemos ser en un momento determinado esclavos de nuestras emociones. Pero que es guardar nuestro corazón? La palabra guardar tiene sus raíces en la palabra "centinela". Un centinela es una persona que se mantenía en vigilancia para avisar de cualquier peligro. Entonces podríamos decir que guardar nuestro corazón es vigilar, cuidar que es lo que entra en nuestro corazón y si es algo que puede hacernos daño, hacernos caer o hasta apartarnos del Señor, por ejemplo si dejamos entrar tristeza la tristeza inundará nuestra manera de ser actuar y pasaremos  ser controlados por la hermana mayor de la tristeza que es la Depresión. Tambien si no guardamos nuestro corazón del enojo dejaremos entrar en nuestro corazón amargura, falta de perdon, perderemos el gozo y la paz.  Asi que primer consejo para administrar nuestras emociones: GUARDEMOS NUESTRO CORAZÓN.
2.    En el salmo 103 nos dice Bendice alma mia a Jehova y no olvides ningún de sus beneficios… cuando nuestra alma bendice al Señor y llenamos nuestra alma con agradecimiento hacia a Dios no habrá lugar para que las emociones como frustración, tristeza, envidia, amargura puedan esclavizarnos, un corazón agredecido bendice a Dios con su alma no importa la situación que se viva.  Podemos estar tristes en algún momento podemos sentir enojo, sentir frustración pero no dejamos que estas emociones se apoderen de nuestra alma.  Segundo consejo para administrar mis emociones GUARDAR MI ALMA.
3.    Marcos 12:30-31 Nos dice Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente cuando la prioridad en nuestras vidas es el amor a Dios nuestras emociones no podrán esclavizarnos, nuestro corazón estará guardado para Dios, nuestra alma estará guardada para Dios recordando que en nuestra alama esta nuestra mente y nuestra mente también estará guardada para El. Nuestra mente es sumamente importante guardarla para Dios cuando nuestra mente toma el control de nuestra vida nos basamos en los pensamientos que según nosotros son reales y nuestras emociones se desbordan si pienso que soy un fracaso que no valgo para nada, mis acciones serán como un fracasado una persona que no vale, si pienso que otros tienen mas que yo y lleno mi corazón de envidia terminaré pensando y codiciando en mi mente aquello que no tengo.  Segúndo consejo para administrar mis emociones GUARDAR MI MENTE.
Asi que resumiendo las emociones son pasajeras, son las que sentimos en un momento pero luego pasan dejándonos en una posición buena o mala según si nos dejamos dirigir por ellas, por el contrario si GUARDAMOS NUESTRO CORAZÓN, cuidando lo que entra en él, GUARDAMOS NUESTRA MENTE, velando por qué pensamientos dominan durante el dia nuestra mente y GUARDAMOS NUESTRA ALMA y bendecimos a Dios agradecemos a El por Su fidelidad las emociones no dominarán nuestro día ni nuestra forma de ser y actuar.


Proxima semana continuamos con la mayordomia de nuestras emociones