martes, 14 de junio de 2016

MIRAD, VELAD Y ORAD!!



"Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo."

Marcos 13:32-33


Una mujer con toda una historia de vida muere a la edad de 100 años, rodeada de su familia, nietos y bisnietos, su vida se ha terminado y su propósito  aquí en la tierra también ha llegado a su fin. Un niño pequeño con 4 años es víctima de un terrible cáncer terminal que acaba con su vida a tan corta edad y se va con El Señor teniendo toda un futuro por delante, pero su tiempo y también el propósito de su vida aquí en la tierra han terminado, aunque sean sólo unos pocos años. Jóvenes participan en una fiesta en una discoteca de Orlando, Florida y son abatidos a tiros por un sólo hombre, quitándole la vida a 50 personas inocentes. Personas a nuestro alrededor, familia y  noticias de actualidad nos hablan de personas que se van, cada uno conoce el día que ha nacido, pero nadie sabe el día y la hora en que debe irse de este mundo.

Muchas historias diferentes, personas muy ancianas fallecen, niños muy pequeños deben partir al cielo, jóvenes con futuro también mueren. Qué es lo más importante aprender de todo esto? Una vez más Dios hablando a nuestros corazones y recordándonos las palabras: MIRAD, VELAD Y ORAD.

MIRAD, no se trata solo de ver que las cosas suceden a nuestro alrededor, la expresión mirad, indica también una llamada de atención para dirigir nuestra mirada hacia un punto o lugar en concreto; el mismo Señor queriéndonos decir: No veas solamente lo que pasa a tu alrededor, mira atentamente, centra tu mirada en lo ves día a día, no vivas la vida sin detenerte y entender el por qué de las cosas.

VELAD, velar es lo mismo que vigilar, estar atentos, significa renunciar al sueño de la noche, ser vigilantes y no negligentes.  Cuando en las escrituras nos habla de velar, nos insta a estar en guardia y si hemos visto que suceden cosas a nuestro alrededor, no las pasemos de largo, sino seamos vigilantes. La expresión VELAD podría significar en nuestros tiempos: NO TE DUERMAS, no pases de largo las cosas que miran tus ojos, debes estar atento porque a ti también te puede pasar, porque nadie sabe el día y la hora, vigila que no te gane el sueño y venga el enemigo a tu casa y tu estés dormido.

ORAD, orar ya sabemos que es hablar con Dios, pero en este contexto entendemos que va unido a mirar lo que pasa a nuestro alrededor, velar porque todo acontece por un propósito y no podemos despistarnos, dormir y que el enemigo gane ventaja y orar, habla con El Señor porque la comunicación constante con El Señor hará que tu vida sea guardada del mal, no pierdas tu comunicación con Dios, día y noche, siempre abierta para ser avisados y librados del mal.

MIRAD, VELAD Y ORAD, esas son las palabras  que Jesús dice y sigue diciendo en los tiempos que vivimos. Nadie sabe el día y la hora que El Señor vendrá, nadie sabe el día y la hora en que partirá y Dios le llamará a Su presencia. Por eso es tan importante seguir estas palabras como algo básico para la vida del Cristiano. Mira, vela y ora. Observa lo que pasa, detente un poco y piensa. Sé vigilante, no duermas ante lo que está pasando en el mundo, vigila por tu vida, busca la santidad, tus ojos vean lo recto, no dejes que el enemigo tome lugar en ti. Y ora, habla con Dios, abre esa comunicación desde que sale el sol hasta que se pone, solamente la oración nos mantendrá fuertes y valientes en medio de un mundo con tanta adversidad.

No se trata de asustarse y tener miedo, se trata de buscar al Señor siempre y más en estos tiempos tan difíciles, en medio de una sociedad tan contradictoria y tan llena de maldad, recuerda cada día estas palabras: mirad, velad y orad, sencillamente porque nadie sabe el tiempo y es mejor ESTAR PREPARADOS!

ORACIÓN: Hoy te pedimos Señor que abras nuestros ojos espirituales para más allá de lo que nuestros ojos naturales ven, queremos mirar por nuestra vida, por nuestras familias, por nuestro caminar. Queremos velar, velar por nuestra salvación, por la santidad, por hacer lo correcto, por no desviarnos del camino, velar y no abrir ninguna sola puerta al enemigo. Y queremos orar, hablar siempre contigo, en todo tiempo, en todo momento, queremos Señor estar preparados, no sabemos el día ni la hora, si tu vendrás o nos llamarás a tu presencia, pero te rogamos con todo el corazón que nos permitas estar siempre listos para ir a tu presencia y permanecer allí eternamente contigo. Amén!