viernes, 18 de diciembre de 2015

AYUNO DÍA 3: RECONOCIENDO QUE TODO OBRA PARA BIEN



"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, 
esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."
Romanos 8:28

Hoy en nuestro tercer día de ayuno hablaremos del tema TODO OBRA PARA BIEN y quiero solamente compartirte una lectura que durante años me ha hecho entender que cuando sufrimos Dios está más cerca de nosotros y que TODO lo que permite obra para bien en nuestra vida por una sola y única razón EL NOS AMA!!! Te invito a que leas esta preciosa lectura:

"Un incidente que ocurrió cuando nuestro hijo era muy pequeño, fue un ejemplo para mí del profundo amor de nuestro Padre celestial. Ryan tuvo una terrible infección del oído a los tres años de edad, que nos mantuvo despiertos, tanto a él como a nosotros, casi toda la noche. La siguiente mañana, Shirley, mi esposa, lo abrigó bien y lo llevó al pediatra. Después de examinar a Ryan, el doctor le dijo a Shirley que la infección se había adherido al tímpano, y que solamente podía ser tratada arrancando la postilla con un instrumento pequeño y horroroso. Advirtió que el procedimiento causaría dolor, no podía ponerse anestesia, y le dio instrucciones a Shirley para que aguantara fuertemente a su hijo sobre la mesa. Esas noticias no sólo asustaron a Shirley, sino también a Ryan (nuestro hijo de 3 años), quien entendió lo suficiente como para ponerlo en órbita. Durante ese tiempo, hacer eso no era muy difícil. Shirley hizo lo mejor que pudo. Pero él no estaba dispuesto a dejarse sujetar. Cuando el doctor le metió en el oído aquel instrumento, que parecía una ganzúa, se soltó y empezó a dar unos gritos que llegaban al cielo. Entonces, el pediatra se enojó con Shirley, y le dijo que si ella no podía seguir las instrucciones tendría que llamar a su esposo. Yo estaba en la vecindad y rápidamente llegué a la sala de reconocimientos. Después de escuchar lo que era necesario hacer, trague saliva, y puse todo mi cuerpo alrededor de su pequeño cuerpo. Ese fue uno de los peores momentos de mi carrera como padre. 

Lo que Dios hace tiene sentido... Lo que hizo que aquel fuera un momento tan emotivo, fue el espejo horizontal que estaba delante de Ryan en la parte de atrás de la mesa de examen. Eso le permitió a él mirarme directamente mientras gritaba pidiendo misericordia. Realmente creo que yo estaba sintiendo un dolor más grande que el que sentía mi pequeño hijo. Aquello era insoportable. Lo solté, y recibí un gran regaño por parte del médico. Sin embargo, finalmente el pediatra y yo terminamos la tarea. 

Más tarde, reflexioné en lo que yo sentía cuando Ryan estaba sufriendo tanto. Lo que más me había dolido era ver la expresión en su rostro. Aunque estaba gritando, y no podía hablar, me estaba "hablando" con sus grandes ojos azules. Me decía: "Papi, ¿por qué me estás haciendo esto? Yo creía que me amabas. ¡Nunca pensé que me harías algo así! ¿Cómo has podido...? ¡Por favor, por favor, deja de hacerme daño!" No podía explicarle a Ryan que su sufrimiento era necesario para su propio bien, que yo estaba tratando de ayudarle, que era mi amor hacia él lo que me obligaba a aguantarle sobre aquella mesa. ¿Cómo podía hablarle yo de mi compasión en aquel momento? Con gusto habría tomado su lugar, si hubiera podido. Pero en su mente inmadura, yo era un traidor que cruelmente lo había abandonado. 

Entonces me di cuenta de que deben haber momentos cuando también Dios siente nuestro intenso dolor, y sufre junto con nosotros. ¿No será ésa una de las características de un Padre cuyo amor es infinito? Cómo debe sufrir él cuando en nuestra confusión decimos: "¿Cómo pudiste hacer esta cosa tan terrible, Señor? ¿Por qué tenías que hacérmelo a mí? ¡Yo creía que podía confiar en ti! ¡Pensaba que tú eras mi amigo!" ¿Cómo puede explicamos El Padre, teniendo en cuenta nuestras limitaciones humanas, que nuestro sufrimiento es necesario, que tiene un propósito, que hay respuestas a las tragedias de la vida?"

Tomado del libro Cuando lo que Dios hace no tiene sentido, Dr. James Dowson
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Todo obra para bien, nada por más difícil o terrible que sea se escapa del control de un Dios todopoderoso en quien confiamos. Aprovecha el tiempo de oración de hoy para derramar tu corazón delante del Señor y reconocer que todo lo que ha pasado en tu vida, lo que está pasando ahora y pasará en un futuro será para bien. Quizás aquí no podamos comprenderlo ahora por nuestra mente limitada, pero lo entenderemos un día cuando estemos con El en gloria y ya no haya más dolor ni lágrimas, todo será tan claro a nuestros ojos y sabremos que Dios nunca se ha equivocado con nosotros.

ORACIÓN: Gracias Señor! gracias por ser nuestro Padre de amor, gracias por estar tan cerca de nosotros cuando peor nos sentimos, cuando vemos que no hay salida, tu corazón se duele con el nuestro y quisieras evitarnos el sufrimiento, pero sabes que es para nuestro bien, si no pasamos por ciertas cosas, no podremos llegar a otras y eso con nuestra mente no podemos entenderlo muchas veces, hoy reconozco Señor que TODO OBRA PARA MI BIEN, Tu nunca me has dejado, ni traicionado, tu eres mi Padre y en ti descansa mi corazón siempre. Amén!!


"Y antes que clamen, responderé yo; 

mientras aún hablan, yo habré oído."

Isaías 65:24