martes, 13 de noviembre de 2018

MUÉSTRAME TU CORAZÓN!

 Al ver las multitudes, Jesús tuvo compasión de ellas porque estaban desamparadas y dispersas, como ovejas que no tienen pastor.
Mateo 9:36


Cada día al ver las noticias del periódico o la televisión podemos ver la cantidad de malas noticias que se publican, muertes por violencia de género, abusos a niños por parte de sus propios padres, personas que hace daño, gente que sufre violencia, guerra o injusticias. Estamos tan acostumbrados a escuchar que día a día suceden cosas que perdemos el sentir de un corazón que se duele con el sufrimiento de otros y no vivimos la compasión que Jesús nos enseñó cuando estuvo aquí e la tierra.


Cuando leemos en diversos pasajes de la escritura las actitudes de Jesús, vemos que su corazón era compasivo, el no era indolente, indiferente o insensible a las necesidades de los que le rodeaban, su corazón se dolía al ver la necesidad que tenían las personas tanto individualmente como grandes multitudes que le seguían, Su amor por la gente era tan grande que pensaba en sus necesidades, se preocupaba por detalles como darles de comer, los miraba con amor, con compasión, con misericordia.



La escritura dice que Jesús tuvo compasión al ver las multitudes porque las vio desamparadas y dispersas. ¿Cómo está nuestro nivel de compasión por las personas que nos  rodean? ¿Sentimos compasión por las almas que se pierden? ¿Sentimos dolor por los que sufren? Tener compasión es sentir tristeza al ver padecer a alguien y no es solo sentir pena, es también sentir la necesidad de aliviar ese dolor o sufrimiento, buscando la forma de remediarlo o evitarlo.  Esa es la compasión que Jesús sentía cuando miraba a la gente que a su paso se le acercaba, la compasión de Jesús le llevó a entender los corazones que sufrían, las necesidades que tenían, a sanar enfermos, a consolar a quienes sufrían y liberar a quienes estaban cautivos.


Estamos viviendo tiempos en los que la compasión se adormece para dar paso a la indolencia y la indiferencia y como hijos de Dios no podemos vivir indolentes ante tanta necesidad que nos rodea. Si escuchas noticias de personas sufriendo toma unos minutos para interceder por ellos, si ves reportajes de personas que han sido maltratadas, abusadas, que sufren injusticia o maldad, no lo escuches como un anuncio de televisión, clama al Señor por ellos y que tu corazón se llene de compasión al ver el sufrimiento de otros.

Pidamos al Señor que nos muestre su corazón, ese corazón lleno de amor, de compasión, de misericordia y que nos ayude a ser más sensibles a la necesidad de los demás, a salir de nuestra zona de confort y a vivir más como Jesús nos enseñó, llorando con el llora, riendo con el que ríe y llevando la carga de los que necesitan de nuestra oración.

Señor quita la indiferencia y lléname de compasión, quiero llenarme de tu amor para poder amar a mis hermanos y sufrir con quienes sufren, orar por los que tiene cargas y problemas, Jesús muéstrame tu corazón y enséñame a amar a otros como tu me amas, Amen!