domingo, 14 de abril de 2019

CONTIGO ETERNAMENTE!

"Después de ellos restauró Sadoc hijo de Imer, enfrente de su casa; y después de él restauró Semaías hijo de Secanías, 
guarda de la puerta del oriente"

Nehemías 3:29

Esta puerta tiene mucho significado ya que en Jerusalen todavía se encuentra esta puerta cerrada, en el libro del profeta Ezequiel habla acerca de esta puerta diciendo: "Me hizo volver hacia la puerta exterior del santuario, la cual mira hacia el oriente; y estaba cerrada. Y me dijo Jehová: Esta puerta estará cerrada; no se abrirá, ni entrará por ella hombre, porque Jehová Dios de Israel entró por ella; estará, por tanto, cerrada." Esta puerta simboliza la segunda venida del Señor, también en el libro de Mateo 24:27 dice "Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre."

Esta puerta es una puerta de esperanza, es una puerta que debe abrir nuestro entendimiento y pensar que todo lo que estamos viviendo en esta tierra es pasajero, porque donde verdaderamente está nuestra morada es en la eternidad.

Pasamos mucha parte de nuestra vida pensando en cómo tener más, más comodidades, más bienes materiales, más ropa, más amigos, siempre queremos más y pocas veces nos detenemos a pensar por qué queremos tanto? Hacia dónde vamos realmente? Cuando empezamos a tener una mentalidad en lo eterno, todo lo exterior y lo material cambia su sentido, las penas que vivimos, los agobios que pasamos, todo esto algún día terminará, porque esta no es nuestra morada definitiva, estamos en un proceso en el que estamos siendo preparados para lo eterno, pero muchas veces se nos olvida y caminamos desesperados, nos frustramos y amargamos,  porque no tenemos todo lo que quisiéramos, como si esto fuera todo sin pensar en la vida que tendremos en la eternidad.

El Señor quiere que restauremos en nosotros la puerta del oriente,  la esperanza de la venida de Cristo, que restauremos el anhelo de vivir una eternidad juntamente con El. Muchas veces los sinsabores de este mundo vienen a querer destruir esta esperanza y a momentos pensamos: ¿por qué he sufrido tanto y no puedo ser completamente feliz? La respuesta es que está vida es temporal y solamente es un paso, porque lo verdaderamente valioso está en la eternidad, eso llena siempre mi corazón de esperanza, de nuevas fuerzas y de alegría, la esperanza en Cristo es mi esperanza de gloria en medio de cualquier adversidad.

Cómo está tu puerta del oriente? Piensas en la venida de Cristo, compartes del Señor a quienes están cerca? Vives pensando en que todo lo material un día se terminará? 


Señor danos una mentalidad eterna, restaura en nosotros la esperanza de gloria, esa esperanza que nos ayuda a entender que todo lo que pasamos tiene un propósito, esa esperanza que nos ayuda a ver que toda tribulación momentánea producirá en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. Restaura la esperanza en nosotros Señor, anhelamos vivir contigo eternamente y para siempre, anhelamos tu venida y tu regreso por nosotros, queremos vivir confiados en esa esperanza y caminar en esta vida de tal manera que pasemos la eternidad juntamente contigo, cambia nuestro entendimiento y la forma de ver la vida. Amén!