sábado, 16 de enero de 2016

CUIDAR NUESTRA SIEMBRA DE LA PEREZA



CUIDAR NUESTRA SIEMBRA DE LA PEREZA:

“Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida.”
Proverbios 24:30-31

Esta escritura continúa diciendo: 
"Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo.
Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; Así vendrá como caminante tu necesidad, Y tu pobreza como hombre armado."
Proverbios 24:32-34

La pereza puede ser un enemigo oculto en nuestra vida que tarde o temprano nos pasará factura... La pereza es un pecado que a toda costa debemos erradicar de nuestra vida, puede ser que seamos sumamente trabajadores y esforzados en un trabajo, en la limpieza, en la casa, en nosotros mismos.  Pero la pereza puede ir muy escondida dentro de nosotros para no actuar cuando debemos, para no corregir oportunamente, la pereza nos frena a involucrarnos en la vida de los que amamos y por medio de ella dejamos pasar el tiempo, como si esto fuera a cambiar las cosas. Pereza no es sólo estar largas horas sentados o tendidos en un sofá, la pereza es esa sensación de desgano, desidia o negligencia para cuidar de lo que Dios nos ha dado. 


Si hemos sembrado o comenzado algo debemos cuidarnos de ser perezosos, podemos comenzar todo con mucha ilusión, pero luego no somos sabios o somos faltos de entendimiento y permitimos que los espinos, ortigas y maleza crezcan sobre lo que hemos comenzado, la pereza en nosotros puede hacer que perdamos las ganas de esforzarnos en nuestras familias, trabajos, amigos, iglesia y cada área de nuestra vida; debemos cuidar que la pereza no ahogue nuestros sueños y proyectos pensando como este hombre perezoso, algún día lo voy a hacer y nunca lo hizo hasta que crecieron ortigas y espinos sobre sus siembras y la protección se había destruido.

Ser esforzado no es fácil pero vale la pena, quizás es más fácil descansar o hacer otras cosas antes que dedicarle tiempo a nuestro esposo o a nuestros hijos, hablar con ellos, dar un paseo, orar por ellos. Corregir no es fácil, cuando quitamos espinos y ortigas de nuestras siembras duele porque nos pueden pinchar y hacer daño, pero si cada día las vamos quitando, si cada día velamos por nuestras siembras, no se convertirán en un problema mas grande. Ama, pero también corrige y pon límites en tus hijos, ama pero también invierte tiempo y atención en quienes Dios ha puesto cerca de ti. Trabaja con diligencia y esmero en tu trabajo, todo esfuerzo por mínimo que sea que hagas Dios lo bendecirá y verás el fruto de tus siembras y se gozará tu corazón.

Echemos fuera la pereza de nuestra vida!

ORACIÓN: Señor te entrego mi corazón y te pido que quites la pereza de mi interior, dame el querer como el hacer por tu buena voluntad, en el esfuerzo está la bendición. Quita mi indiferencia ante las necesidades de mi familia y de quienes amo, no puedo pensar que las cosas se solucionarán solas si yo puedo hacer algo por mejorar las cosas. Quita de mi la pereza, ayúdame a quitar espinos y ortigas de mis siembras diariamente para que puedan crecer libremente, ayúdame a ser diligente, esforzada y valiente para amar, para corregir, para exhortar, para cuidar lo que tu me has dado. Amén!

















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