sábado, 23 de julio de 2016

EL PELEA POR MI



"Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas."

 2 Crónicas 32:7-8


En las películas de tiempos de la antiguos podemos ver que se libraban fuertes batallas y guerras, muchos iban cayendo en medio de la batalla y otros sobrevivían y tenían la victoria en esa batalla o ganaban la guerra. Las batallas se han dado a lo largo de los siglos, una batalla es un combate entre una o mas personas donde cada uno tratará de derrotar al contrincante.

A lo largo de la vida del cristiano también siempre estaremos librando batallas, lo dice la escritura en el libro de Timoteo que "peleemos la buena batalla de la fe" y Pablo también dice más adelante "he peleado la buena batalla". Es innegable que cada día que abrimos nuestros ojos nos enfrentamos a un mundo lleno de cosas buenas y cosas malas, día a día libramos pequeñas y grandes batallas, libramos batallas con nuestro carácter, emociones, nuestra mente. También libramos con familia, problemas de salud, problemas económicos, batallas que vamos luchando día a día donde las cosas se vuelven cada vez mas difíciles y otros momentos donde todo se calma y tenemos un tiempo de paz.


Para el que está librando una batalla siempre hay una estrategia para poder ganar al oponente y El Señor también nos da su estrategia para poder salir victoriosos, en esta escritura El Señor nos dice:

Esfuerzo y ánimo: El ánimo es una de las cosas que primero intentará el enemigo robarnos, si perdemos el animo tendremos prácticamente la mitad de la batalla perdida,  la desesperanza y la falta de fuerzas debilitan nuestras ganas de vivir, de luchar y las batallas serán extremadamente difíciles.

Sin temor ni miedo: El temor paraliza, absorbe nuestra alma, mente y corazón, el miedo puede hacer de nosotros personas completamente inestables, nerviosas, derrotadas y cobardes. El temor al futuro, el temor al qué pasará, los temores se levantan como grandes diques en nuestra vida para detener y estancar nuestra fe y no permiten que podamos dar pasos porque nos sentimos desvalidos e impotentes.

El brazo del Señor está con nosotros y peleará nuestras batallas! esta es la parte más impactante de la estrategia, tenemos la promesa en nuestras manos, aunque veamos gigantes y batallas imposibles de librar El brazo del Señor peleará por nosotros y peleará nuestras batallas.


Hay batallas que muchos estamos librando, hay batallas que aún no sabemos que vamos a librar, pero lo que si sabemos es la estrategia que Dios nos ha dado: Ánimo, esfuerzo, sin miedo y temores en el corazón, creyendo en Su promesa que El peleará TODAS NUESTRAS BATALLAS y nosotros como Su pueblo estaremos tranquilos!!!!

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