viernes, 2 de diciembre de 2016

OBEDIENTE COMO JESÚS


"y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz."
Filipenses 2:8



La obediencia es un decisión que desde lo más profundo de nuestro corazón hacemos por nuestra propia voluntad, obedecer no es solamente cumplir una promesa o hacer algo que se nos ha mandado, ya que podemos hacer muchas cosas solamente por cumplir o no quedar mal y no hacerlo en obediencia porque en nuestro interior hay rebeldía.


Obedecer es rendir nuestra alma, mente y corazón, con la plena certeza que estamos haciendo lo correcto, porque queremos hacerlo y no preguntamos, no nos quejamos, no damos opciones, no nos sentimos víctimas o que estamos autocompadeciendonos, sino somos valientes y hacemos lo que tenemos que hacer obedientemente por nuestra libre voluntad, con gozo y paz en el corazón.

Jesús es el mayor ejemplo de obediencia que podemos tener, si nuestro deseo es ser cada día más como El, seguir su ejemplo y demostrarle nuestro amor, debemos aprender obediencia. La palabra de Dios dice que Jesús se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, la muerte de cruz era la muerte mas humillante que una persona en ese tiempo podía tener, Jesús obedeció al Padre sin condiciones, sin objeciones, sin pretextos y con la certeza que estaba haciendo lo correcto.

Nuestra obediencia hacia la voluntad del Señor debe ser completa y total, obedecer  primeramente con el corazón, con nuestros actos y con todo lo que hacemos y somos, sigamos el ejemplo que Jesús nos dió.


 Señor gracias por tu corazón obediente, porque a través de tu obediencia al Padre nosotros hemos podido tener vida y recibir salvación, gracias Señor porque nos has enseñado obediencia, siendo tu el primero en obedecer al Padre. Te pedimos que pongas obediencia en nuestro corazón y nos enseñes a rendir nuestra voluntad al Padre siempre, a no hacer algo y pensar otra cosa diferente, que nuestra voluntad esté rendida a ti sobre todas las cosas, Señor enséñame obediencia. Amén!

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