sábado, 7 de octubre de 2017

TU TRANSFORMAS TODO!


"Las lágrimas que derramamos cuando sembramos la semilla

se volverán cantos de alegría cuando cosechemos el trigo."
Salmo 126:6


No se trata de cómo se comienza, sino de cómo se termina... esta es una frase que debemos considerar todos los días, puede aplicarse a todas las áreas de nuestra vida. Quizás comenzamos las cosas con mucho entusiasmo y en el camino vamos perdiendo las fuerzas y el deseo de seguir adelante, quizás comenzamos mal y con desánimo, pero poco a poco vamos viendo que las cosas se van poniendo en su lugar y terminamos con éxito.

Este pasaje de la escritura nos dice que cuando sembramos la semilla derramamos lágrimas y que esas lágrimas se volverán cantos de alegría cuando cosechemos el trigo, cuando recibamos el fruto de nuestra siembra.

Sembramos cada día, sembramos en la vida de nuestra familia, sembramos en nuestra propia vida, sembramos la palabra de Dios en muchos corazones, y el proceso de la siembra no siempre es grato, quizás siembras amor o servicio y en este camino sufres porque renuncias a lo que más te gusta para que otros puedan estar bien, cada día el grano de trigo debe morir en la tierra para que pueda vivir y llevar mucho fruto, cada día nos enfrentamos a diversas situaciones en las que literalmente sembramos con lágrimas, todo lo que pasa en nuestra vida Dios lo permite con un propósito y las lágrimas también son permitidas por Él.

Pero hay esperanza, esta preciosa promesa que el Salmo nos dice, es que las lágrimas se volverán cantos de alegría, no para siempre durara el lloro, Dios cambiará nuestro lamento en danza, las cosas que hoy te atormentan y te entristecen, lo que has sembrado con lágrimas Dios lo tornará en alegría.

Es bueno de vez en cuando ver hacia atrás y nos daremos cuenta que nuestras lágrimas han durado solo por un tiempo, pero luego llegan tiempos de paz y de gozo, Dios nos vuelve a sacar a un lugar espacioso y llena nuestro corazón de alegría.  Dios enjugará toda lágrima que has derramado y si hoy estás con tristeza en el corazón y tienes motivos para llorar, piensa que Dios hará cosas nuevas para que tengas nuevos motivos para sonreír, El está a tu lado y lo que con lágrimas estás sembrando, con regocijo lo segarás. 

Debemos siempre cuidar que nuestras siembras sean benditas semillas que sean para vida, para paz, con amor y gozo, veremos con el tiempo la promesa de Dios cumplida y tendremos alegría en el corazón! Tu Señor transformas todo!


 Señor gracias por consolar nuestro corazón, permite Señor que podamos sembrar para bendición de nuestra vida y aunque ahora sean tiempos adversos y de prueba que podamos creer que tu cambiarás nuestro lamento en danza, nuestro sufrimiento en victoria y nuestras lágrimas en cantos de alegría, gracias Señor porque tus promesas nos da fe, vida y esperanza siempre! Amén!

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