miércoles, 28 de noviembre de 2018

EN TI PONGO MI VOLUNTAD



"Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad."
Salmo 119:35

Vivimos en un mundo en el que queremos hacer todo con un mínimo esfuerzo, hace algunos años escuche a una conferencista hablar acerca de la voluntad y decía: "hay personas que han perdido la voluntad hasta de hacer las cosas, la tecnología nos ha traído muchos beneficios pero también ha mal enseñado la voluntad. Por ejemplo la televisión, antiguamente para poder cambiar de canal debíamos levantarnos y mover un botón, ahora tenemos el mando o control de la televisión para cambiar a control remoto los canales y no movernos del asiento, es mucho más cómodo de esa manera, pero es que a veces hasta nos cuesta levantarnos para coger el mando!" 

La voluntad es el área que trabaja en conjunto con nuestra mente y emociones. Es donde tenemos la capacidad para decidir lo que queremos ser y hacer, con la voluntad vamos decidiendo lo que deseamos y es donde decidimos esforzarnos por hacer algo o no hacerlo. Cuando desobedecemos lo hacemos con nuestra voluntad, esta es como una barrera que Dios mismo respeta y no traspasa, el enemigo tampoco puede traspasarla. Así que lo que hacemos o no hacemos depende de nuestra voluntad. Tristemente también nuestra voluntad está mal educada, y como ésta nos mueve a hacer desde lo mas sencillo a lo más complejo debemos ponerla en manos del Señor.


En el Salmo 119 el salmista dice "en la senda de tus mandamientos tengo mi voluntad" Aquí habla de una voluntad puesta en el camino correcto, en la senda de los mandamientos del Señor, obedeciendo a Su palabra sin apartarse y sin buscar atajos para llegar más rápido haciendo nuestra voluntad.  Cuando tomamos la senda de los mandamientos del Señor, estamos sujetando nuestro tiempo a Su tiempo, nuestros deseos a Sus deseos y nuestras expectativas a Sus expectativas.  En pocas palabras estamos sujetando nuestra voluntad, para que se haga la voluntad de Dios en nuestra vida.

¿Dónde tienes tu voluntad? Está allí firme apegada a tu corazón, anhelando hacer solamente lo que tu quieres y complacer tus deseos y anhelos? O está en la senda de los mandamientos del Señor, esperando Sus tiempos, confiando en las decisiones de Dios para nosotros y caminando en Su palabra día a día.

La mejor decisión que podemos tomar es poner nuestra voluntad en Su camino, que sea El Señor quien mueva nuestra vida y nos dirija.  Si te encuentras desanimado, frustrado, sin fuerzas, por estar luchando para alcanzar algo que ves casi imposible, pregunta a tu corazón, dónde tengo mi voluntad? Si sigue estando allí en ti sin moverse, será difícil que El Señor pueda hacer algo.  Pero si decides ponerla en Su camino y someterte a El, Su voluntad te dirigirá, te guiará y te llevará donde tal vez no imaginaste llegar, porque Su voluntad para ti siempre será buena, agradable y perfecta!

Señor pongo mi voluntad en tus manos, en tu camino, en la senda de tus mandamientos, guíame tu, quiero caminar en tus tiempos y en tu voluntad para mi vida, ya que estoy seguro que eso siempre será lo mejor para mi! Amén!


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