viernes, 27 de diciembre de 2019

DAME UN CORAZÓN SABIO

“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.” Salmos 90:12

Estamos a pocos días de terminar el año 2019 y comenzar el año 2020, hemos vivido días de bendición y días quizas con dificultades o problemas, cada año que comienza es una nueva oportunidad que Dios nos regala para tener nuevos comienzos y para valorar cada día de nuestra vida.

Cuando estamos pasando por tiempos de bendición, de quietud y de paz, generalmente no pensamos en que nuestros días son cortos sobre la tierra, al contrario, quisiéramos extenderlos por más tiempo. Cuando los tiempos son adversos queremos que los dias pasen rápido y terminen pronto los días de aflicción. Todo tiene su tiempo y si hoy enfrentamos tiempos de paz, quizás más adelante sean tiempos de batalla y si enfrentamos tiempos de adversidad más adelante DIos permitirá en nuestra vida tiempos de paz.

Sean tiempos buenos o adversos la palabra de Dios nos dice un consejo sabio y que debemos hacer continuamente, CONTAR NUESTROS DÍAS porque debemos de estar plenamente conscientes que no estaremos aquí eternamente. 

La escritura nos habla de contar nuestros días para traer sabiduría a nuestro corazón, para actuar más sabiamente y errar menos en la forma en la que caminamos por la vida. Un día con un grupo de niños hicimos un ejercicio en el que contamos la cantidad de días que podía vivir una persona que logrará llegar a los 80 años y tanto los niños como yo misma quedamos sorprendidos al hacer la cuenta y ver que 80 años es igual a 29,200 días,  aun si logramos llegar a vivir 100 años serían solamente 36,500 días!!!

Contando nuestros días podemos entender mejor esta escritura, ya que los días son pocos y no viviremos para siempre, no se trata de vivir teniendo temor a la muerte, pero si pensando que cada día en el calendario de nuestras vidas cuenta y los días pasan demasiado rápido.  Como padres hemos tenido a nuestros hijos pequeñitos en nuestros brazos y sin darnos cuenta se han convertido en jóvenes que tienen una estatura mucho mayor que la nuestra.

En otros casos quizás tenemos 20 años y pensamos que tenemos una vida por delante, pensando ya lo haré, tengo todavía mucho tiempo delante, sin embargo sin darnos cuenta un día vemos que ya no tenemos 20 años, sino que tenemos 40 ó 50 años todo ha pasado tan de prisa y no hemos hecho todo lo que un día pensamos hacer y lograr.

Contemos nuestros días y pensemos qué hemos logrado en el año que acaba de terminar y qué haremos este año que tenemos en nuestras manos. Traigamos a nuestros corazones sabiduría de lo alto, que sea El Señor quien guíe nuestros pasos, si vemos a nuestro alrededor personas pasando adversidades, sufriendo y enfrentando pruebas o perdiendo seres queridos, pidamos al Señor que podamos estar alertas, ser sabios y que nuestro corazón camine sabiamente en todas las cosas que hacemos, decimos y pensamos, sabiendo que los días son cortos y un día tendremos que irnos de este mundo.

Que al finalizar este año 2019 podamos mirar atrás y digamos realmente mi vida ha valido la pena, he aprovechado mi tiempo, los días que Dios me ha regalado los he vivido como a Dios le ha agradado y he traído a mi corazón sabiduría del cielo.


Padre del cielo que podamos entender tu palabra y la atesoremos en nuestro corazón, enséñanos a contar nuestros días, que nuestros corazones actúen sabiamente porque no viviremos eternamente en esta tierra, ayúdanos a caminar sabiamente, actuar en amor y en obediencia, llena nuestro corazón de sabiduría para actuar, para caminar y para servirte. Que podamos aprender a contar nuestras días y que cada día de nuestra vida tu seas nuestro guía, Señor  dame un corazón sabio. Amén!

1 comentario:

  1. Amen. Es cierto. Yo hablo por mi, muchas veces actuo, hablo y pienso de forma necia, no sábia. Pido a Dios que en este nuevo ano, me ayude a cambiar mi forma de caminar en El.
    Que me ayude a no dar importância, a lo que, en realidade no la tiene. Que sea una mujer sábia para poder ayudar a mi esposo, porque realmente, muchas vezes con mis cargas, me olvido de que el tambien lleva las suyas, que no son pocas.
    Voy a volver a ler. Gracias Sully
    por abrir mis ojos, por medio de estas perlas. Un abrazo. Dios te bendiga






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